viernes, 6 de mayo de 2016

Soledad

Presta atención, escucha y retiene cada suspiro mío en tu pequeña mentecilla. 
Te contaré la historia de una amiga (o eso era lo que aparentaba ser)
Es conocida como la Soledad. 
Probablemente has oído hablar de ella.
Primero, notarás su respiración acompasada y te darás cuenta de que es tímida y silenciosa. 
Para cuando percates que es astuta, no tendrás escapatoria.
Insistió y por más que intente zafar de sus garras, no pude, era mucho más fuerte que yo.
Me atrapó y me sumergió en su mundo, y déjame decirte, si aún no te ha alcanzado, en algún momento lo hará.
Es como la muerte, por más que corras con todas tus fuerzas te alcanzará.
Ni vale la pena gritar o esforzarse en huir porque, querido amigo, pasará, lo hará.
No tengas miedo, es indefensa, está sola recorriendo el mundo en busca de alguien que la acepte tal cual es sin intentar transformarla ni doblegarla.
Quiero avisarte de que tendrás miedo, algunas veces el temor será peor aunque es algo inútil, no servirá de nada, al fin y al cabo será tu amiga y por más amargura que te cause, le tomarás afecto.
No es maligna.
Tiene una vida difícil.
Y en algunos de esos días en que ya te hayas sumergido por completo en la vida deplorable que esta amiga te aportará, algunos de esos días donde el silencio sea tu única compañía y cuando solamente dediques tu tiempo en contar cuántos hoyos debido al tiempo tiene la luna, el día en que al miedo lo reemplaces por costumbre y dejes de volcar tus errores en Soledad, lavando tus culpas y penurias, ese día, sólo ese día, ni uno más ni uno menos, alguien vendrá con la intensión de librarte de ella, mas tú lo impedirás, sí, exactamente lo que acabas de leer, se lo impedirás. 
No querrás dejarla ir porque como ya he dicho antes, mi estimado lector, es tu amiga y los amigos no se dañan ni se traicionan…
Sin embargo, los hechos muchas veces suelen demostrar lo contrario.
Te hará sentir la peor persona que se encuentra en la faz de la tierra, miserable y sin ganas de seguir en los caminos que el señor te ha sembrado.
No es mala. Está sola. Todos la repudian, incluso ella misma lo hace.
En ese instante, en ese suspiro entrecortado, ahí, sólo ahí te darás cuenta de todo, tomarás conciencia y te largarás de allí, forzarás y lucharás por romper las cadenas que te han atado a ella durante todo ese tiempo de oscuridad, romperás todo tipo de relación, terminarás tu amistad y la sacarás de tu corazón para siempre como cuando el alma se despoja del cuerpo yéndose para no volver.
Te sentirás liberado, capaz de respirar con normalidad de nuevo, con calma, sin prisa. 
Disfrutarás suspiro por suspiro. 
Pero espera chiquillo entusiasta… esto no termina tan fácil ¿o creías que sí?
Qué inocente resultan ser mis lectores…
Déjame decirte que no hemos llegado al final de este enredo.
Ella volverá por una segunda oportunidad, como todos lo hacen. Como tú acabas de tener una segunda oportunidad, ella también tiene la equidad de reclamar por lo que cree que le corresponde.
Logrará conseguir mencionada oportunidad sólo si no recuerdas el relato de este viejo tonto o si en su momento no recuerdas el dolor, las perdidas y el destrozo que causo en tu interior, no obstante, si para ese entonces, en cuestiones de milésimas de segundos logras hacer memoria podrás ahuyentarla de tu camino.




PD: Vendrá por una oportunidad cuantas veces sea necesario. El poder lo tienes tú.

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