Desde mi ventana puedo ver la fuerte tormenta cayendo, mientras más lo pienso me doy cuenta que así se ve mi alma por dentro. Cada vez siento menos emociones positivas y lo negativo me hunde hacia abajo, la tormenta está en mi cabeza y el diluvio no me deja ver con claridad. Me estoy inundando por dentro y nadie se da cuenta.
Me estoy ahogando y no sé nadar, no sé cómo salir a la superficie y volver a iniciar. La tormenta sigue y sigue y parece que no se quiere ir. Me da miedo que dure para siempre. La vida y el alma se me tiñen de gris, los colores ya no existen. No hay mal que dure cien años dicen pero creo que ya pasaron mil y todavía sigo así.
Ojalá estas nubes se evaporaran de una vez. Necesito paz, el sonido de los pájaros, el sol calentito en mi cara y en mi alma. Necesito respirar y salir a flote.
Extraño la calma en mi interior, basta, por favor