sábado, 2 de febrero de 2019

Tormenta de emociones

Desde mi ventana puedo ver la fuerte tormenta cayendo, mientras más lo pienso me doy cuenta que así se ve mi alma por dentro. Cada vez siento menos emociones positivas y lo negativo me hunde hacia abajo, la tormenta está en mi cabeza y el diluvio no me deja ver con claridad. Me estoy inundando por dentro y nadie se da cuenta. 
Me estoy ahogando y no sé nadar, no sé cómo salir a la superficie y volver a iniciar. La tormenta sigue y sigue y parece que no se quiere ir. Me da miedo que dure para siempre. La vida y el alma se me tiñen de gris, los colores ya no existen. No hay mal que dure cien años dicen pero creo que ya pasaron mil y todavía sigo así. 
Ojalá estas nubes se evaporaran de una vez. Necesito paz, el sonido de los pájaros, el sol calentito en mi cara y en mi alma. Necesito respirar y salir a flote. 
Extraño la calma en mi interior, basta, por favor